LA UNCIÓN QUE ROMPE LIMITES

 

El nombre tiene la capacidad de romper límites; tú y todos tenemos esa capacidad. Para mí pueden ser unos, para ti pueden ser otros; para algunos, los ven pequeños y para ti puede ser algo grande. «Límite» se puede tomar como salir del territorio, pero la palabra «romper» es separar, con más o menos violencia, las partes de un todo. La unción que va a romper los límites quiere decir que debemos ser ungidos con Dios para romper, a veces con violencia, lo que nos está limitando, eso que no nos deja crecer, avanzar y cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas. Tienes un propósito, pero ¿qué lo está limitando?

 

En ti, Dios ha puesto una unción especial que es necesaria para romper tus propios límites. Necesitamos ser ungidos para romper los límites que nos impiden llegar al propósito. Pero, ¿qué es ser un ungido? Muchos piensan que es la persona que más es usada, pero en realidad es la que es apartada o seleccionada por Dios. Puedes no provocar todas esas manifestaciones, pero has sido elegido por Dios. Cuando te untes de algo, donde vayas, tienes que mostrar ese algo; la gente tiene que notarlo.

 

Dios quiere que rompas los límites para llegar al propósito que él tiene para tu vida. En la antigüedad usaban aceite para ungir con mucho propósito. En la actualidad no es tan usual, pero nuestro ungimiento no viene del aceite, sino del aceite del Espíritu Santo.

 

Para lo que usaban el aceite en la antigüedad era:

 

– Para ungir a los enfermos (Santiago 5:14-15).

– Para ungir a los sacerdotes (Éxodo 28:41) (Éxodo 29:7).

– Ungían a los reyes (1 Samuel 9:15-16) (1 Reyes 19:16).

– Ungían los utensilios para el templo (Éxodo 30:22-33).

 

La unción representa milagros. Dios unge para apartarte para el sacerdocio, para que puedas ministrar la presencia de Dios. En las cosas no está el poder, sino que se apartan para un propósito.

 

Lucas 2:25-31

 

Hay tres cosas que vienen cuando hay ungimiento del Espíritu:

 

1. Viene revelación.

2. Viene un accionar por fe.

3. Se te revela la salvación.

 

Un ungido necesita saber la salvación. Tú vives para la salvación de tu alma y saber el propósito por el cual vives y vivirlo. Cuando tú eres ungido por el Espíritu Santo y entiendes y sacas de tu mente la religiosidad y conceptos, y comprendes que eres un ungido, se te revela el poder de Dios. Dios quiere entregar poder a su pueblo. Si estás leyendo esta palabra es porque el Señor quiere darte poder para que conquistes lo que Dios te ha entregado, para que conquistes tu hogar y tu vida. El Espíritu Santo que estaba en Jesús te quiere ungir a ti, a mí y a todos.

 

Daniel 3:24-27

 

Si alguien no tiene la unción del Espíritu, se quema. Pero lo hermoso es que estuvo un cuarto que estaba con ellos, que es el Espíritu Santo, que estará contigo y conmigo. Pero necesitas ser ungido por él. Si no estás ungido, ¿cómo va a acompañarte en el pozo de los leones? La unción del Espíritu Santo es la que nos va a ayudar, nos va a levantar y dar la victoria. Saca los paradigmas. Tú necesitas la unción del Espíritu Santo que rompe cadenas, que te hace salir del horno de fuego, del pozo de los leones. Hoy es un día para untarte un poquito de él, y hoy es el momento para untarte. No sé si vas a orar, si vas a adorar, pero hoy tienes la posibilidad de ser ungido por el Señor, y si quieres alcanzar esos propósitos en tu vida, úntate de él. El mismo Espíritu Santo te llevará y él lo hará.

 

Debes entender que Dios va a levantar una iglesia ungida, aunque seas incluso el que abre la puerta. Dios te da el poder y la autoridad en tu vida, pues él hará cosas extraordinarias contigo.

Facebook
Twitter
Email
WhatsApp