ALGUNAS EQUIVOCACIONES SOBRE EL PERDÓN

Mateo 18:21-22

Sobre el perdón se han dicho muchas cosas, algunas verdades y otras mentiras que el enemigo se encarga de difundir para confundir a las personas. Para conocer la verdad sobre este tema tan importante, debe ser expuesta por alguien que realmente sabe perdonar, y ese es nuestro Dios.

La primera idea equivocada es que perdonar es opcional y depende de cada persona. Esta idea errónea se ha vuelto una verdad para muchos. La verdad de Dios declara que el perdón no es una opción, sino un mandato del Señor (Colosenses 3:13). En este tiempo, el perdón no es opcional, es algo que siempre debemos hacer. La Palabra es clara al mandarnos a perdonar a quienes nos han ofendido. No es una opción, es un mandato de Dios para tener paz y liberarnos de la esclavitud del pecado.

La segunda mentira es que perdonar nos hace ver débiles. Aún hay hombres y mujeres que creen que perdonar o pasar por alto algo es un signo de debilidad, que permite ser pisoteados y que no busca venganza. Muchas familias y matrimonios no pueden ser restaurados debido a la soberbia de aquellos que se niegan a pedir perdón. Incluso aquellos que buscan a Dios han llegado al punto de querer quitarse la vida por la desesperación. Una mente débil, cargada de resentimiento y falta de perdón, es vulnerable a las tácticas del enemigo para desviar el propósito eterno de Dios. Pero hay una iglesia que se levanta y no cree en las mentiras del diablo.

La tercera idea equivocada es pensar que perdonar es mantener una relación destructiva. La Palabra nos enseña que no todas las relaciones se restauran por el perdón (Romanos 12:18). Perdonar a alguien no significa necesariamente mantener la relación. Perdonar y reconciliarse son cosas diferentes. Hay tres formas sabias de manejar el perdón: restaurar la relación porque la otra persona se arrepiente, mantener distancia pero valorar al otro, o perdonar pero no buscar una relación nuevamente si no hay signos de arrepentimiento o cambio.

La cuarta idea equivocada es pensar que perdonar es simplemente pasar página y olvidar. Sin la presencia de Dios, siempre habrá fracturas que el enemigo alimentará para causar agonía. Dios siempre perdona, pero nosotros podemos cargar con la culpa. Sin embargo, Dios envió a alguien a la cruz para llevar nuestras culpas y dolores. Él nos ofrece libertad y sanidad en nuestro interior. Dios sana nuestras heridas y nos ayuda a enfocarnos en Él para encontrar todo lo que necesitamos.

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