**¿Cómo ser mayordomos fieles y prudentes en el año 2024?**
Lucas 12:42-43
Al comenzar el año, como hijos de Dios, debemos aspirar a ser mayordomos responsables de los recursos que Dios nos ha confiado. La mayordomía implica administrar con prudencia, reconociendo que todo pertenece a Dios («Del Señor es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.» – Salmos 24:1).
Romanos 14:12 señala que rendiremos cuentas de lo que se nos ha encomendado, incluyendo el tiempo («De manera que cada uno de nosotros dará cuenta de sí a Dios.» – Romanos 14:12; Efesios 5:15-16). La gestión del tiempo es crucial; no permitas que las redes sociales te roben el tiempo que debes dedicar a Dios.
El texto destaca la importancia de la oración, el ayuno y la vigilia en la vida cristiana. Advierte sobre la guerra espiritual que no se libra en redes sociales, sino en la intimidad con Dios. No des a Dios migajas de tiempo; entrégale lo que realmente merece.
Efesios 5:16-17 insta a redimir el tiempo, aprovechando oportunidades valiosas («Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así que no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.» – Efesios 5:16-17). Colosenses 4:5 subraya la importancia de no desperdiciar tiempo y buscar constantemente a Dios. El autor exhorta a adoptar una vida devocional y a no caer en distracciones que roban tiempo.
Cantares 1:6 destaca que Satanás y el mundo intentan desenfocarnos de lo importante. Se anima a definir prioridades y vivir según ellas. El llamado es a buscar primero el reino de Dios, no postergar lo esencial y acostumbrarse a una vida devocional.
Mateo 12:17 enfatiza organizar prioridades, poner a Dios primero y servirle con nuestro tiempo («Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: ‘He aquí mi siervo, a quien he escogido; mi amado, en quien se complace mi alma. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará justicia a las naciones.’» – Mateo 12:17). Se insta a superar distracciones, asistir a la iglesia y enfrentar desafíos con fe, confiando en que Dios proveerá en este año 2024.
En resumen, el texto exhorta a ser mayordomos responsables, priorizar la relación con Dios, gestionar sabiamente el tiempo y enfrentar desafíos con fe, confiando en la provisión divina para el año 2024.