— Proverbios 4:23
« Una de las cosas que Dios nos ha permitido es volver a la intimidad, los hogares qué hoy están firmes son aquellos que tienen a Dios como el centro de todo »
El corazón es el centro de la vida espiritual, donde habitan pensamientos, emociones y decisiones, una de las cosas que Dios hace de sanar, inicia con el interior, porque si tu interior no es sano, tu exterior se deteriora, es ahi donde el señor empieza a trabajar y te hace entender que lo que viene para ti es poderoso, porque Dios te enseña a perdonar, a olvidar el pasado, el único que le gusta abrir heridas es satanás mediante el pasado, algo que el Señor hace en este tiempo es levantarte y hacer de ti una persona llena de fe y de valor, para que des testimonio de como eras, y el como Dios obró en tu vida, nada haces tú adorando, o derramar lágrimas, aun odiando el hermano de al lado, con un corazón lleno de resentimiento y amargura, no es lo mismo llegar con un corazón sincero, el ama la verdad en lo íntimo, muchas veces nos hemos arrodillado, pero aun no perdonamos a la persona que nos hirió, no es que Dios no se acuerde de ti, el amor echa fuera el temor, cuando le pides a Dios dirección todo en tu vida empieza a cambiar.
No esperes que otros cambien, cambia tú para que todo pueda cambiar, protege tu mundo interior, tus motivaciones y emociones porque de ahí nace tu destino.
• Dios no te pide una vigilancia temporal, sino una continúa, diaria, a mantener limpio el centro de nuestra vida (Génesis 2:15)
Asi como Adán debía cuidar el huerto fisico, nosotros debemos cuidar nuestro huerto interior, aveces nos enfocamos en lo exterior, pero descuidamos qué Dios pide cuenta de nuestras emociones, las decisiones que hemos tomado mal es por tomar decisiones fuera de la voluntad de Dios y confundimos su voz con nuestras emociones, pero el quiere guiarnos a tomar decisiones sabias que puedan edificar nuestra vida.
• El corazón como fuente de vida (proverbios 4:23), (Mateo 12:34).
Lo que gobierna el corazón, gobierna la vida, cada uno sabe como está nuestro interior porque muchas veces tenemos una coraza diciendo que estamos bien, pero por dentro estamos hechos nada, muchas veces tenemos la solución en nuestra mano y no la usamos porque queremos mejor hundirnos en nuestras emociones qué permitir qué nos transforme a través de la palabra, usted quiere ser mejor cada día, debe ver el ejemplo de Jesús. Si quieres tener carácter, ten el carácter de Jesús.
Muchas veces no aguantamos la introducción de la prueba, y ya renegados, hay gente que aun desea el gobierno de las tinieblas cuando está en las pruebas, cuando tú entiendes que mejor es estar con el señor, solo Dios es el que está contigo en la prueba cuando todos se van de tu lado, con tener a Dios en tu corazón tú eres feliz y siempre tendrás paz para entregar a otros.
• Los enemigos del corazón
(Jeremías 17:9)
« El primer enemigo del corazón es el engaño.
El corazón sin dirección divina se vuelve una fuente de autoengaño y por eso debe estar bajo la dirección del espíritu santo, una clave para uno conocer a un hombre o mujer de Dios, es que si aman a Dios, te ama a ti. »
Uno de los enemigos qué uno tiene en este tiempo es el engaño y confundimos la voluntad de Dios con nuestras emociones.
‐ las heridas no tratadas se vuelven en filtros qué distorsionan la percepción de Dios y las personas (Proverbios 18:14)
‐ un corazón qué no está limpio se vuelve un basurero de mala intención (Mateo 15:19)
• ¿como guardar el corazón?
‐ Renuevate de la palabra (salmos 119:11)
La palabra no solo informa sino que transforma el corazón.
‐ permite qué el espíritu santo te examine (salmos 139:23-24).
El espíritu santo es el mejor guardián de nuestro interior.
‐ perdona y suelta (hebreos 12:15).
Hay mucha gente que dice ser de Dios pero tiene amargura y son los primeros que se levantan contra la visión, hay gente que se levanta a solo hablar de su corazón y no con la palabra, hay gente que utiliza la biblia para escudar su corazón y hieren a aquellos que le escuchan. Antes de predicar una palabra, limpia y restaura tu corazón.
Cuando alguien le venga a hablar mal de un ministro de Dios, cierra tu oído porque puedes contaminarte, algo que Dios quiere en nuestra vida es purificar lo impuro.
‐ rodeate de pureza y verdad (Filipenses 4:8).
Lo que alimenta la mente fortalece o debilita el corazón.