— Jueces 4:1-5
En medio del caos que había en ese tiempo, Dios levantó a una mujer con corazón de liderazgo: Débora. Cuando hay desorden, Dios establece gobierno. Dios va a levantar jueces, personas con un liderazgo como el de Débora; Él la levantó en un momento sumamente difícil para Israel.
• Dios no abandona a su pueblo en medio de la crisis.
La desobediencia abre la puerta a la opresión, pero el clamor sincero activa la misericordia del Señor (Jueces 4:5-9). Hay personas a quienes Dios les otorga autoridad (Jueces 4:10-14). Hoy es el día en que Dios entregará en tus manos a tus enemigos; aún no has luchado, pero el Señor dice que hoy es el día.
• Una autoridad espiritual establecida en la intimidad (Jueces 4:4-5)
La verdadera autoridad espiritual no se sostiene desde una posición, sino desde una relación con Dios. En estos tiempos, los hombres y mujeres de Dios debemos ser sencillos. Lo importante es que quien llegue a la casa del Señor se llene de su presencia y permita que esa misma presencia permanezca en el lugar.
Entre más sencillo seas, más te levantará Dios; pero entre más orgulloso seas, menos te usará. Él nos enseña en Salmos 138:6 que mira al altivo de lejos, pero al humilde lo mira de cerca.
• Débora activa el llamado de Barac (Jueces 4:5-9)
Cuando el Señor te entrega algo en la iglesia, debes caminar junto al «padre de la casa». Cuando alguien pasa por encima de la autoridad, se queda sin cobertura. Necesitas la afirmación y el acompañamiento pastoral para seguir adelante en el llamado que Dios te ha dado. Hay conductos que no se pueden evitar; necesitamos en este tiempo una iglesia comprometida con el Reino, que camine en fe pero que permanezca en obediencia.
Cuando el Señor planta a alguien en un lugar, es para que todo entre en orden. En otros ámbitos tal vez no se valore, pero en la vida espiritual el orden es fundamental, sí o sí, porque el Señor habita donde hay orden (Jueces 5:1-3).
«La verdadera victoria produce adoración y gratitud, no orgullo, quien honra a Dios después de la victoria serás sostenido por él en la siguiente.»