OBEDIENCIA: CAMINANDO EN LA VOLUNTAD DE DIOS

— 1 Samuel 15:1-23

 

Muchas veces pensamos que agradamos a Dios con lo que hacemos para él, al ofrendar o sacrificarnos por servir, pero la palabra nos muestra algo más profundo, Dios no busca solo acción, sino obediencia.

Este es el año donde empezaremos a obedecer la voz de Dios, caminando conforme a como él quiere.

 

• La obediencia incompleta no agrada a Dios (1 samuel 15:9).

 

Saul destruyó lo que consideraba irrelevante, y se quedó con lo valioso, Dios no nos pide obedecer cuando entendemos, sino obedecer porque él lo dijo, no podemos escoger que mandamiento cumplir y cuál ignorar. No podemos acomodar la palabra en nuestra vida, cuando Dios te da una orden, debes hacerlo completamente, no lo hagas a medias, porque si él lo dijo es porque te mandó a hacerlo de manera completa, hay gente que Dios les da una orden y no la cumplen, o la hacen a medias, el don es para ser puesto a disposición de Dios.

Cuando Dios te llama es para cumplir un propósito en la tierra.

 

• Podemos pensar que obedecemos y estar equivocados (1 Samuel 15:13).

 

Saúl pensó que hacía lo correcto, pero Dios cuando le confronta con la palabra, tú vas a entender que lo que hizo no estuvo bien, hay gente convencida pero está equivocada, creen que hacen las cosas bien y correctas en el camino de Dios pero están equivocados, pensamos que cumplimos lo que Dios nos mandó a hacer y lo hacemos mal, pero debes revisarte.

El autoengaño espiritual es peligroso porque nos tranquiliza mientras nos aleja de Dios.

 

Necesitamos la palabra de Dios para que nos examine y mire nuestra condición, no sólo para que nos ayude, el problema es que queremos que solo nos hable de bendición, multiplicación, etc.

No nos gusta que el Señor nos corrija porque pensamos que estamos bien, y eso es obstinación, por eso todos venimos, porque necesitamos a Dios, sin Dios no somos nada en esta tierra.

 

Cuando nosotros nos enfocamos en lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas el enemigo va a trabajar, para dañar lo que Dios quiere hacer en tu vida.

Cuando prosperamos en el alma, son nuevos retos y ciclos que se cierran, pero nuevos ciclos se abren por misericordia de Dios.

 

• no todo lo espiritual agrada a Dios (1 samuel 15:15).

 

Dios no acepta sacrificio de una orden que fue desobedecida, en este tiempo Dios te va a revelar las cosas que desagradan a él a través de tus acciones y te mostrará el camino que debes tomar, hay cosas que has hecho o tomado pensando que agradará a Dios.

Hay cosas en tu vida que se estancan, porque algo hiciste mal que Dios decidió cerrar, porque muchas veces queremos hacer mas, pero hacemos menos.

 

No podemos compensar la desobediencia con más actividad espiritual. Usted no puede a comprar a Dios, lo que Dios mira antes de entregarte algo, es mirar tu corazón y lo que piensas hacer. Antes de que hagas algo, ya Dios lo sabe.

 

Una de las cosas que el señor discierne es que él sabe las intenciones del corazón.

Una de las cosas que Dios conoce es nuestro corazón, ya él sabe nuestra intención, cuando Dios habla es porque sabe que vas a tomar una decisión que no te va a favorecer, pero por su gracia te habla.

 

Dios ha tenido ojos buenos, por su misericordia, luchamos con una carne que es débil, la carne quiere que te quedes en casa para alimentarte de la carne en vez de la palabra de Dios.

 

• la desobediencia nace cuando tememos más a las personas que a Dios ( 1 samuel 15:24).

 

Cuando Dios habla no se retracta, por más que hay arrepentimiento ya está el decreto.

Muchas veces Dios nos manda a cumplir cosas y desobedecemos, y las consecuencias no son para la iglesia, sino para el pastor, pídele a Dios que este año sea un año poderoso, el año anterior fue bueno, pero esté debe ser mejor.

Cuando buscamos agradar a la gente desagradamos a Dios, pero la obediencia verdadera nace del temor a Dios, no de la presión del entorno, cuando obedeces es porque pones la voz de Dios primero, cuando estás mal, la gente a la que agradaste se va, pero el único que está contigo a pesar de todo, es el señor.

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